Libre expresión hasta...

Por gracia divina soy una persona bastante paciente. Tengo tanto aguante que he desarrollado una ansiedad crónica que no puedo controlar cuando tengo momentos de estrés. Así que he aprendido a auto-convencerme de las cosas que "pueden" o  "no pueden" causarme molestia o ansiedad.
¿Por qué? Si no lo hiciera, sería una adicta al tranquimasin y al valium, y como bien sabes tengo alergia a tomar medicamentos. Prácticamente cuando me enfermo me han de abrir la boca con un embudo y meterme la medicación. No tan exagerado, pero si puedo aguantar un dolor... ¡aguanto!
La cosa es que con ésto he aprendido que tampoco tengo que aguantar tanto y una de las cosas que pueden sonar contradictoria es que tengo muy poco aguante a las opiniones hirientes y extremas... No puedo aguantar una opinión que va contra de mis principios, y mucho menos la toleraré si me la dicen con malas palabras.
Me explico.


En mi familia hay una gran cantidad de miembros que son vegetarianos y cuando nos reunimos todos (somos 10 hermanos, de padre y madre diferente, pero somos 10) pues siempre se prepara doble menú o algo que tanto los vegetarianos como los niños puedan comer. A primera vista es algo bastante engorroso que puede traer algún que otro problema, pero a decir verdad nunca hemos tenido discusiones. Con mis hermanos vegetarianos comemos tofú, verduras y miso, además de un montón de comidas exquisitas, que simplemente son para quitarse las bragas. Así que obviamente no tengo nada contra ellos... pero, pero, hay una cosa que me fastidia mucho y son los radicalistas.
Es verdad que ahora con la libertad de expresión hay mucha gente que se lanza a decir su opinión sin un filtro y eso molesta y desagrada. Hay una frase que me encanta que dice " Tú libertad termina cuando comienza la mía". Eres libre de decir, pensar o creer lo que te de la santa gana, siempre y cuando no ofendas a los que te rodean y es algo que he visto que cuesta mucho...
Otro ejemplo, ahora con las Redes Sociales ha salido el boom de mostrar imágenes de perritos, niños o cualquier ser con algún problema y te piden que les den a like. Hasta ahí yo no tengo problema, pero hay otros radicales que te tachan de "insensible" o "sin corazón" o simplemente intentan hacerte sentir mal... y eso es algo que me caga. Y mucho.
O por ejemplo, éstas personas que cuelgan "DIOS TE AMA, Y TÚ ERES IDIOTA PORQUE NO CREES EN ÉL" es un ejemplo, no tengo ninguna idea en mente de esto, y claro te infestas el facebook a éstas cosas... y también me caga.
Y luego está los radicales absolutos que te explotan el muro con sus opiniones radicalistas, intentando hacerte sentir mal por algo que tú ves diferente... y eso jode. Es verdad que cada uno en su muro pone lo que le canta de las pelotas pero no sé ¿y la autocensura? Una cosa es poner un parto natural o  una extracción de un grano, que son cosas desagradables... pero educativas, otra cosa es poner a un crío que se muere de hambre y ponerle a abajo... "si no el das a like, no tienes corazón", o que comiencen a poner imágenes de lo mala persona que eres porque comes carne. No sé, son cosas que me cagan mucho y es verdad que uno puede poner lo que quiera, pero... ¿Por qué por tu culpa me he de sentir mal yo? Obviamente puedo eliminarlos, pero... ¿por qué?
La censura sirve para algo y es verdad que no la saben usar, pero no sé... si a ti no te gusta ver unas patas abiertas con pelo, no me obligues a ver a un niñito con síndrome de down y encima me taches de mala persona por no darle un like.

En definitiva, ¿cuál debería ser la censura apta o cual sería la libertad de expresión exacta?

Comentarios

  1. ¡Hola! Estoy en la misma situación que tú. Soy una persona muy tolerante pero hay cosas que me revientan. Y es que creo, hay mucha moda y están estos que siguen todas las modas y tienen esa idea de superioridad ante los demás cuando no son más que otro pobre idiota que se cree importante. Y son idiotas porque lo que es la tolerancia y educación no lo conocen ¡pero pobre de ti si opinas diferente a ellos! Porque tú debes rendirle tributo y ellos si tienen que pisar cabezas, las pisan. Y me molesta a más no poder.

    Yo estoy a favor de la libre expresión, estoy a favor de que uno debe elegir cómo vivir sin que el otro intervenga porque lo cree incorrecto. Pero, estoy a favor de que esto se aplique a todas las áreas de la vida de esa persona y no sólo a las que le conviene, porque seamos sinceros, esto de la libertad y del 'te banco a morir' es hasta que les conviene. Cuando deja de convenirles ¡sonaste! Olvidate de que eran educados incluso.

    Con los vegetarianos me pasa muchísimo. Es que he tenido muchos problemas con ellos porque dicen que si comes carne, eres un asesino. Yo jamás toqué una vaca, ni un chancho y si fue así con las gallinas, fue para darle de comer. Pero comes carne y eres un asesino. Y te lo dicen así, sin pelos en la lengua porque comes una hamburguesa envasada que probablemente, lo último que contenga sea carne. Y eso me da mucha bronca y ganas de pasarle la hamburguesa bien untada por la ensalada, cosa de que no la coman. Es que, a mí no me molesta en lo absoluto si ellos quieren vivir de hierbas nada más. Tenía una amiga que cada tanto, hacia una dieta estúpida —eran estúpidas, la peor era de comer una manzana cuando había luna nueva, con eso, te digo todo—. Jamás le reclamé nada, sólo le dije que no jugara con su salud pues, hay dietas extremas que quitan nutrientes por llegar a 'tener el cuerpo ideal', por lo demás, que probara cuanta cosa quisiera. Jamás tuvimos problemas entre nosotras por eso. Pero mi hermana es vegetariana y he conocido a un par de vegetarianos con los que he tenido la desgracia de compartir una comida y me agarré una indigestión tremenda por no compartir ideales con ellos. Yo nunca les dije que deberían comer carne ¿por qué han de obligarme a mí? Así es como cada vez que me invitan a salir, les rechazo la invitación, especialmente, si hay una comida de por medio. Que si hay algo que me encanta es comer como para que alguien venga a amargarme la vida por una elección que yo misma hice. Ellos hicieron la suya y yo lo acepto. Pero tienes que aceptar la mía, que ni tú ni yo somos más idiotas por tener modos de vida diferente, es sólo algo diferente.

    Con los religiosos es tema aparte. La pelea de mi vida es con mi madre que ella es Testigo de Jehova y yo soy atea. Es una lucha continua con ella porque me quiere convertir y yo soy feliz sin creer en nada. Pero a ella le atormenta que yo no crea en dios porque voy a acabar cediendo al diablo al paso que voy.

    No sé sinceramente qué es lo que piensa la gente, pero esto también ayuda a que mi círculo social sea limitado. Es decir, no me gusta andar con personas con las que sé que voy a discutir por temas que a ellos no les compete en lo absoluto. Lo que haga con mi vida es decisión mía y sólo tienes participación en ella si yo te la doy o si me vas a aconsejar, no si pretendes imponer tu opinión a fuerza, que hasta donde tengo entendido, vivimos en democracia y la democracia se basa precisamente, en la libertad de pensamiento y la libre expresión.

    De las redes sociales, ni hablemos. Aunque yo siempre digo que mi corazón sirve para bombear sangre nada más, con eso, sales bien librado para todo. Mi hipotalamo es el que se encarga de todo, así que de última, puedes decirle que no tienes hipotalamo —si quieres dejarlos pensando un poco más, les mencionas el Arcuato y listo (?)—, que muchos de ellos hasta que averigüen qué es, ya se les olvidó lo que tenían qué decirte. (?) Y de paso, te ahorras la mala sangre (?)

    ¡Cuidate!

    Bye!

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    1. Te entiendo perfectamente, yo creo que la gente que se siente en inferioridad atacan utilizando la mala consciencia. Atacan para sentirse mejor ellos mismos, aunque honestamente no van a conseguir nada más que distanciarse de los demás... pero bueno, cada loco con su tema y yo seguiré comiendo carne y creyendo en ponis.
      Muy buena reflexión :D
      Nos seguimos leyendo

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