Expectación

Sigo con los retos (como no) y me he puesto con el de Tahis.
La última vez fue que debía escribir algún cliché, hoy toca escribir algo referente a un cuarto oscuro... así que como yo tengo una mente cochombrosa y calenturienta escribiré algo muy sexual. O eso intentaré.
Aviso contiene sexo explícito y no entre mujer y hombre. Si eres homofóbico, ya sabes que a la derecha arriba hay una equis, puedes salir del blog tranquilamente. Sin problemas...
Para los pervertidos de mente, pueden quedarse y seguir...





Expectación
No es la primera vez que estoy aquí. Reconozco el aroma a miel y limón. Arrugo la nariz con desagrado. Aunque sepa que él lo está haciendo para fastidiarme, me sigue pareciendo un golpe bajo. Está molesto conmigo, lo entiendo... le he desobedecido abiertamente, pero odio que toquen lo que es mío. Él es mío, tanto como yo soy suyo. Él es mi amo y yo su sumiso. 
Tenso las piernas cuando lo escucho entrar. Huele a café y tabaco. El desgraciado se ha tomado su tiempo. Gruñó mosqueado, pero me mantengo en la postura. El suelo está frío, mis nalgas también comienzan a helarse. Al menos estoy tan duro que el pene me roza el abdomen y no se hiela también. Sonrió complacido al notar su calor corporal muy cerca de mi. Noto su mano caliente sobre mi espalda. Traza pequeños círculos entre mis homoplatos y gruñe cuando sus manos llegan hasta mi cuello, muevo la nuez de Adan nervioso, excitado. Sólo su roce provoca que mis testículos se tensen. Joder. La sumisión era el placer más absoluto. No tienes que pensar en nada más que disfrutar. Cierro los ojos para disfrutar su beso agresivo, exigente y gimo cuando su mano toca mi tallo. Su pulgar acaricia mi glande con delicadeza, arrastrando con el las gotas de placer que emana de mi.
Sus labios paran de besarme, pero su lengua aún toca la mía. Intento moverme pero aún sigo atado de muñecas para atrás. Me duele el pene tanto que tengo ganas de llorar. Gimo y supongo que él sonríe victorioso porque noto como abandona mi boca para prestarle atención a mi pene. 
Quizás no sea el hombre más dulce de palabras, pero cuando su boca toca mi masculinidad es dulce, exigente y despierta en mi la bestia que llevo dentro. Gruño y dejo que coma de mi, que disfrute hasta la última gota de mi esencia. Cuando termina y siento que soy un cuerpo si huesos, me suelta de brazos y piernas. Ahora le toca a él disfrutar. Ñam. 

Comentarios

  1. No sé porqué pero desde que comencé a leerlo me vinieron a la mente los personajes de ai no Kusabi xD Quizás, la prosa me lo recordó, qué sé yo, pero no me los pude quitar de la cabeza mientras leía xD. Me encantó, el morbo casi se palpa en el texto y como siempre, me dejas con ganas de más XD

    ¡Cuidate!

    Bye!

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    Respuestas
    1. ¡Gracias! No sé cual es ese anime... pero miraré un poco por ahí. Me alegro que te haya gustado, si eso más adelante haré algo seguido con alguno de los relatos.
      :D

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  2. Impresionante. Me ha gustado mucho este relato ¡gracias por compartirlo! ^^

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