Terror y Miedo

Según la RAE:
- Miedo: Perturbación angustiosa de ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.
- Terror: Miedo muy intenso. 

Según el WordReferece:
- Miedo: Sensación de alerta y angustia por la presencia de un peligro o mal, sea real o imaginario. 
- Terror: Miedo, espanto o pavor.
Según yo: 
- Miedo: Sensación que te deja helada y no te deja seguir haciendo, cualquier cosa que hubieras estado haciendo minutos antes de sufrir aquello.
- Terror: Sensación que te cagas en las bragas. Punto pelota. 

Siempre me he considerado y me considero una persona bastante miedica. No me gustan los cambios, las películas de terror, las enfermedades y la sensación de que algo malo le pueda ocurrir a las personas que quiero. Supongo que son cosas que a todo el mundo les asusta, quizás de una manera más o menos, según el momento e incluso tu situación sentimental en ese momento. Influye también el tiempo y tus hormonas (si eres mujer) y tu ego (si eres hombre). 
Desde hace un tiempo significativo, me he dado cuenta de como las cosas que antes me daban miedo, ahora las considero algo importante para mi vida... o quizás, realmente en su momento no me daban miedo, pero por presión social terminaban por asustarme. ¿Quién sabe?
Posiblemente sea algo de lo que se dice "crecer" o simplemente "entender". El miedo muchas veces, parte de la ignorancia... ya que aquello que nos conocemos nos crea una cierta inseguridad, y ésta nos pone en situación de alerta por lo que nos provoca miedo. Y ahí dejamos de movernos y nos quedamos estancados. El problema radica que si no intentas encontrarle el sentido a ese miedo, pronto te acabará sin importar y cada vez que te enfrentes a eso, pasarás de el y no seguir para delante. Vamos, una actitud que solemos tener todos... pero ¿Qué pasa cuando esos miedos son obligatorios?
Recuerdo que de pequeña tenía terror a la oscuridad, y podría decir que en según que momentos aún me siento algo inquieta. De pequeños no sabemos por qué nos da miedo la oscuridad, quizás al no ver nada, la imaginación infantil se aprovecha y ve moustros dentro del armario o siente una brisa en el cuello... o incluso tu perro caminar por la casa te da pánico. A medida que vas creciendo éste miedo se va apagando ¿y como te das cuenta? Un día te levantas porque no puedes dormir con la luz encendida, y al apagarla... ¡gualá! Te duermes enseguida. Quizás las primeras 100 veces no te das cuenta de éste hecho, pero al paso de los días lo haces y flipas alcachofas. Después de ir analizando éste hecho, encontré el motivo a MI miedo de la oscuridad. Algo más personalizado. Desde los 6 años tengo Miopía (no ves de lejos) y Astigmatismo (no entiendes los contornos de las cosas, ni de lejos ni de cerca) por lo que realmente veo tirando a un cojón y la mitad del otro, así que si me apagas la luz aunque mis ojos se acostumbre a la oscuridad, seguiré viendo un carajo. Ya con éstos dos detalles, puedes imaginarte lo terrible que era la oscuridad para mi, y además si le agregas que mi imaginación va más allá de lo cuerda... ya tenemos la sopa del miedo asegurado. De pequeña me apagaban la luz y no entendía absolutamente nada, veía formas horribles y por ende siempre dormía mirando a la puerta. Nunca me giraba para mirar a la pared. Y aún, a mis 24 años, me cuesta dormir miando a la pared. Es una secuela de tantos años teniendo esa rutina. 
Otros terrores que quizás, éste sea un poco impuesto más que venirme de por que si. Las tormentas y las lluvias. De pequeña recuerdo que cuando tronaba lo pasaba muy mal, y teniendo en cuenta que en ese entonces vivía en una casa antigua, cuando tronaba retumbaba todo... y para darle más inri, tenía un pasillo con una vitrina toda de cristal y de madera. Ya te lo hueles ¿no? Eso vibraba más que el consolador que utiliza Christian Grey para Anastasia. Como he dicho no sé si es impuesto (Porque a todas mis amigas les daba terror) o no, pero llegó un momento (también hace relativamente poco) que esperaba las tormentas... me inspiraba y me tranquilizaba. Y aún lo hace.

Creo que uno de pequeño tiene muchos miedos, y a medida que vas creciendo éstos miedos van desapareciendo o se modifican y los que se quedan se transforman en terrores. ¿Por qué? Si el miedo infantil se basa en la inseguridad y la ignorancia, cuando creces todo ésto toma significado y sentido, por lo que, si después de entender que por muy oscuro que este algo, no te va a salir una mano y arrastrar al infierno... estás muy jodido.  O también has podido tener un trauma tan grande que suponga que ese miedo ilógico tome lógica en tu cabeza... créanme que cuando digo que eso ocurre, lo se por experiencia propia. Una pizca de miedo, sumado con dos dosis de ansiedad... puede hacer que una rama parezca una mano. 
El miedo es fácil superarlo, lleva tiempo y lo más importante es que seas consiente de que ocurre. A la larga se acaba evaporando de tu cabeza, pero el terror... lleva un poquito más de tiempo y bastante esfuerzo. 

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