Alianza: 10. Tiempo

¡Buenas!
Aquí estoy con otro capítulo de mi historia original, creo que falta bastante poco para terminarla, así que ya me estoy sonando los dedos para seguir escribiendo las otras historias que tengo en mente... ¡Que ganitas!
Quizás empiece dos al mismo tiempo cuando acabe ésta, aunque todavía no es muy seguro, pero bueno... el proyecto está.
Si acabas de llegar AQUÍ encontrarás los capítulos anteriores.
¡Disfruta de la lectura!






10. Tiempo:

La fiesta no fue como a ella le hubiera gustado. A decir verdad fue todo lo contrario a las anteriores. No hubo noche en el hotel, no hubo alcohol en jarras y tampoco momento para encerrar a los dos hombres de su vida. Desde un punto de vista táctico su plan había fracasado por todos los costados, pero tuvo tiempo para pensar, para aclarar sus ideas y decidir que paso a seguir. Era verdad que Einar le gustaba, le hacía despertar cosas que había olvidado, pero su presente y su futuro era Kaile, él había decidido estar con ella y aunque fuera homosexual seguro que algo podría hacer para que fuera feliz. Quizás podrían llegar a un acuerdo táctico para que él viviera su homosexualidad con normalidad, pero claro para que eso pasara deberían vivir lejos de su familia, lejos de la gente que no creía en su condición sexual, debían comenzar de cero y esa vez juntos.



Durante mucho tiempo estuvo pensando si la condición sexual se podría cambiar, sabía que era una idea absurda porque eso no dependía de la voluntad de la persona, pero si que había escuchado de personas que se enamoraban de una persona de otro sexo siendo homosexual, incluso en el caso inverso. Ella quiso pensar que quizás a Kaile eso le podría ocurrir, necesitaba que eso ocurriera para poder ser felices. Después de todo descubrió que Einar no era homosexual y que Kaile estaba enamorado de él. Todo ese descubrimiento fue tan fácil como hacer las preguntas correctas en los momentos adecuados. Cuando se ponía a pensar de la escena que se había imaginado se sentía tan ridícula como una niña pequeña, pero todo había cambiado desde aquello. Ahora tenía treinta años, vivía en una preciosa casa con jardín, trabajaba en una pequeña escuela y tenía un marido que sólo la miraba a ella, algo que casi no se podía creer. Después de mucho tiempo al fin Kaile la amaba como mujer, como pareja y esposa. Incluso el tema niños comenzó aparecer en sus conversaciones, haciendo que su matrimonio fuera mucho más real y feliz. O al menos eso se había convencido durante los tres años que habían pasado, aunque una parte de su cerebro sabía que no podría seguir engañándose, y también sabía que Kaile tampoco podría seguir así. Hacer una mentira y lograr que fuera real era casi un milagro, pero no era una realidad.

¿De verdad eres feliz? Recordó las palabras de Einar años atrás. Gracias a esa conversación había tomado esa decisión, tomar ese gran paso que cambiaría toda su vida y su mundo, pero ahora el pasado le seguía atormentando, entrando en sus sueños por las noches y apartándola de la realidad que tanto le había costado crear.


Después de la fiesta terminé tan agotada por crear un momento único, que al llegar a casa tan sólo podía pensar en dormir. Todo lo que me preocupaba a lo largo del día dejó de tener importancia,ya nada me parecía lo suficientemente urgente para prestarle más atención, por lo que sin pensar mucho más me tiré en la cama y dormí toda la noche.
Al día siguiente tan sólo podía pensar en lo atractivo que estaba Einar esa noche, en lo muy cálido que había sido con todas las damas y como las había rechazado una por una. Tenía curiosidad por ello y también no quería dejar de tener contacto con él, por eso, aún sabiendo que cometía un error decidí comenzar a hablar con él. No era un engaño real, porque sólo hablábamos pero como toda relación el roce hace el cariño...

- ¿De verdad eres feliz?- me preguntó mientras pasaba uno de mis cabellos detrás de mi oreja.

- ¿A que viene esa pregunta?- quise saber sorprendida, ya que nunca solíamos hablar de temas profundos, era como una regla entre nosotros.
- No puedes vivir una mentira eternamente...
No me di cuenta hasta unos minutos después, Einar lo sabía. Sabía todo e incluso que Kaile era homosexual. No me dijo como lo supo, yo tampoco le pregunte. Tan sólo podía comprender que me estaba tocando, que me cogía la mano con fuerza, intentando llevarse con él mi alma. Aunque hubiera querido no pude apartar la mano, tampoco dejar de verle días después de aquello. Casi sin darme cuenta comencé una relación a escondidas con Einar. Él era todo lo que buscaba de un hombre, aunque también era todo lo que Kaile me daba. Las noches de placer no eran suficientes con mi marido, pero con Einar me parecían tan cortas, tan débiles... nunca pensé que realmente podría sentirme culpable, hasta que Kaile comenzó a cambiar, su actitud hacia mi era diferente, no se veía como el hombre delicado que conocí años atrás. Era fuerte, apuesto, coqueto y seductor, su agarre era diferente, sus besos eran exigentes y el sexo...

- Te amo.- me dijo después de comerme entera con su boca de hombre curtido en experiencia.

- ¿Qué?- le miré sorprendida mientras me tapaba con las sábanas.

- Te amo, te... deseo...- se acercó a mi y me abrazó.- me he enamorado de ti. Me he enamorado de una mujer y de mi esposa.

En ese momento comprendí que no podía seguir con Einar, no de esa forma y mucho menos teniendo a un Kaile tan diferente y perfecto. No podía seguir con Einar cuando Kaile había hecho tanto por mi
.

Los recuerdos la ahogaron y antes de darse cuenta explotó a llorar. Había querido con toda su alma amar de verdad a Kaile, había intentado de todas las formas olvidarse del aroma de Einar, pero cada recuerdo hacía que el olvido fuera casi imposible. No podía deshacerse de ese recuerdo y sabía que tener un bebé no era la mejor solución, pero tampoco podía rechazar esa opción. Ahora tenía una vida donde ella era la que mandaba, pero aún así... seguía sin ser su vida.


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Comentarios

  1. ¡OMG! ¡Kaile! ¡Por todos los cielos! No tengo palabras, me has tomado por completa sorpresa. Y ya que estaba pensando que ella iba a desaparecer y se iba a alejar de ambos xD

    ¡Muero de ganas de seguir leyendo!

    ¡Un abrazo!

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    Respuestas
    1. ¿De verdad? ¡No soy tan malvada para hacer eso! :D
      Me alegro que te haya tomado de sorpresa jijiji
      Un besito

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