La vida del estudiante...

He intentado empezar éste post de miles de maneras diferentes, pero después de comprender que por mucho que quiera escribir de forma literaria, no podré. Quizás porque no quiero ponerme teórica, o quizás, porque después de darle veinte vueltas al tema, he comprendido que tampoco es algo muy interesante o impresionante... más bien es algo banal e incluso innecesario. 
Pero... para mi es algo transcendental, porque es una vivencia importante para mi.
Así que... te fots.

Durante toda mi vida de estudiante, los profesores han estado preparándome para algo que realmente he terminado haciendo por placer más que por obligación. 
¿Qué es? El Bachillerato.
Cuando terminé la ESO (Educación Secundaria Obligatoria) me ofrecieron realizar un FP (Formación Profesional), que en ese momento (2007) me parecía algo más factible que embarcarme en la importante misión del Bachillerato. Quizás porque no me sentía "intelectualmente" capaz de cruzarlo, o simplemente porque el FP de Auxiliar de Enfermería me enamoró. Quizás son las dos, quizás no... nunca lo sabréis. 
Por lo que el Bachillerato quedó totalmente desplazado de mi mente, se quedó en mi pecho como una pequeña espina incapaz de sacarla. Realmente no pensaba en hacerlo, porque consideraba que no era una "meta" que debía cruzar. Mi formación estaba completa, y era feliz. Así que seguí con mi vida profesional, hinche mi curriculm con cursos complementarios a mi carrera Sanitaria y me embarqué en la difícil búsqueda de trabajo. Después de estar 3 años sin trabajo, sin oficio ni beneficio, hable con mis padres para comprobar si podría realizar aquel ciclo que no escogí. Ambos estuvieron de acuerdo, por lo que con mi carpeta bajo el brazo corrí a inscribirme en el Bachillerato, convivir durante dos años con niños más pequeños que yo, con pensamientos más frívolos que yo... y intereses totalmente diferentes.
Era consciente que me costaría, que estudiar temas tan espesos después de 3 años rascándome la barriga sería una tarea difícil, pero aún así... ¡lo logré!
Desde el primer día de Bachillerato, te avisan y te mentalizan de que a partir de ese día, será una lucha contra reloj, que tendrás que demostrar tus conocimientos, tu madurez y tu capacidad de aguante. Una profesora dijo "Lo difícil no es la Selectividad, lo difícil es el Bachiller". ¡Oh! Cuanta razón tenía...
El Bachillerato es difícil, no es moco de pavo. Son dos años intensos, que te machacan psicológicamente para que estés preparado para lo que se te viene encima. 
Yo con mi carpeta bajo el brazo, mis patas de gallo y mis avanzados conocimientos me embarqué en esa difícil misión, y terminé sientiéndome más presionada que los niños que se jugaban su futuro. ¿Por qué? Cuando un colectivo está nervioso, tu terminas estando nervioso... y aún más, cuando sabes que estás haciendo algo por "placer", más que por obligación.
Es gracioso que, al llegar al último día de exámenes, pruebas y estrés, te des cuenta de que has estado 2 años sufriendo por una tontería... que después de todo es un simple examen, que cuando está hecho todo se olvida. Y que después de todo, tu estás ahí porque quieres.

En conclusión, con todo esto lo único que quería decir era que me gradué de Bachillerato, a des tiempo si, pero me gradué. Que realmente es algo insignificante, pero que desde pequeño te han estado machacando como algo importante y que si no lo realizas no vales la pena... así que... si me lees y estás aún en 1ero de Bachiller, un consejo: No te estreses. Más bien, disfruta del tiempo que estés así, llenate de conocimientos... y ante todo ¡Se feliz! 

Comentarios

  1. No considero que la vida del estudiante sea algo sencillo,de hecho es peor que algunos trabajos por la presión y los nervios. Pero estoy feliz porque has demostrado que cualquiera consigue lo que se propone con esfuerzo. ¡Eres la mejor!

    Te quiero peque :) BESOS

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares