Be Normal

Desde pequeños nos han enseñado que ser "normal" está bien. 
Que lo diferente era extraño y por lo tanto era malo.
Con éste pensamiento vas creciendo y llegas a la adolescencia. Ese periodo de tiempo que lo único que quieres, es "pertenecer a un grupo" ser "alguien" importante o lo que muchas personas quieren "ser normales". Sentirte incluido en un grupo, compartir merienda en el patio o hablar de los regalos de papá noel a la vuelta de las clases...
Cosas que cualquier niño-adolescente quiere, e incluso lo que cualquier padre desea para sus hijos. Todo ser humano busca lo normal. Pero... ¿Qué es normal?
Es aquella medida que se utiliza para reunir un conjunto de características que tiene un grupo de personas en común.
Ésta definición es real, la saco de mis apuntes de clase. Teniendo en cuenta que estudio Integración Social. Imagínate... ser normal es simplemente tener unas características semejantes a un grupo de persona. Si partimos de eso todo somos normales, porque la mayoría de personas tiene dos ojos, una boca, 5 dedos en cada mano, etc. ¿No?


Pero en éste mundo lo raro escasea. Una persona cuando se siente diferente intenta luchar para parecerse a los demás. Esconde su "yo" para evitar ser etiquetado, insultado e incluso asesinado. Busca una forma de pasar entre los demás, sin destacar y deseando que nadie se de cuenta de aquello que lo hace especial o diferente. 
De pequeño en vez de decirte "Eres raro" te decían "eres especial"  y al mismo tiempo te otorgaban el papel de diferente, de raro... Por lo que cuando te cuelgan ese cartel en la espalda lo único que quieres es quitártelo.
Yo durante mi adolescencia luché mucho para quitarme el cartel. Quería ser una oveja más del ganado. Quería pertenecer al grupo normal... Saben esa sensación de ser totalmente consciente que serás la última en ser escogida. Me refiero a los juegos de grupo. Cuando era pequeña en el colegio el profesor elegía a dos alumnos, y éste alumno debía elegir a sus compañeros uno por uno. Ser rara, ser diferente...ser especial te otorgaba el privilegio de ser la última en ser elegida en ese momento. Ser el resto que molesta. 
De niña siempre me elegían de última, y tengo el recuerdo de estar deseando que me eligieran una de las primeras. De no tener que esperar al último momento para ser seleccionada... esos 10 minutos eran horribles, porque siempre quedaba yo. Y no es justo. 

Actualmente doy gracias al cielo de haber sido la última en elegir, porque me ha permitido analizar el mundo, analizarme y darme cuenta de cosas que si hubiera sido la primera, quizás no me habría dado cuenta. El ser rara te da cierto punto de vista diferente, puesto que te cuestionas todo... incluso lo tuyo mismo. Te da el derecho de mirar, de preguntar, de debatir e incluso de enfadarte. ¿Por qué yo? ¿Qué he hecho mal? Y cuando vas creciendo todas esas diferencias te van haciendo fuerte y te van obligando en cierto modo ha aceptarte. No ser "normal" está bien... es aceptable, lo que no es aceptable es que de ello creen una "marca" y ahora todo el mundo quiera ser "raro".

Durante mi niñez luchaba por ser normal, por tener un grupo de amigas que me llamaran para quedar. Ser una chica más del montón, no aquel bicho raro de la esquina. Ahora la gente lucha por la anormalidad, haciendo cosas extrañas para llamar la atención. Haciendo de la anormalidad original algo grotesco, algo de ser admirado...Es como si quisieran dar alarde de algo que ellos hacen por gusto, mientras que otros han sufrido por ello.
Caso típico: Ahora todo el mundo quiere ser friki, quiere ser un nerd, un emo, un heavy... en mis tiempos ser friki era motivo de que te aislaran en clase. Ser nerd era motivo de acoso por tus deberes. Un emo alguien sufrido, alguien que no se quería. Un heavy aquel tipo raro que va de negro y es enviado del demonio...
Hacen de lo anormal, más anormal... más grotesco, más ofensivo. Sí, es moda... pero ¿ir a la moda en cierto modo no te hace ser normal? Ser una oveja más del ganado... entonces ¿por qué tocar aquello que no debe ser tocado?

Sé que no soy normal y doy gracias a no serlo, pero eso no quiere decir que me parezca bonito que la gente juegue a ser algo, que a mi en su momento me creo dolor, desdicha... es feo. 
Ser "bicho raro" no es una moda, es una forma de vida.  Y sí estoy orgullosa, pero no quiero que normalicen una anormalidad creando falsos tabús sobre ellos.
No porque todo el mundo lo lleve, cambiará el significado... porque quizás ellos llevarán el disfraz una temporada y se olvidarán, yo lo llevaré toda la vida y aún así, esos que se lo han quitado me señalarán con el dedo y se burlarán de mi. 

Eso si que es feo. 

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