9 de enero de 2012

La batalla de la mujer

A medida que pasas los años, épocas y siglos, la forma en que las personas pensamos va variando. A veces a mejor, otras a peor.
Soy partidaria de algunas cosas del siglo pasado, aunque teniendo en cuenta otras, prefiero el actual.
Todo es depende de cómo te lo mires y para qué te lo mires.
En el tema "Sanidad", evidentemente en tiempos pasados, la gente se moría por un dolor de barriga.
En el tema del "Amor" quizás en esos momentos, cuando estar con la persona que amabas era prácticamente imposible, la misma palabra se percibía de una forma distinta a la de hoy.
En el tema "Mujer" soy feminista. Considero que las mujeres estamos más capacitadas en muchas tareas, más que los hombres.
No somos superiores, simplemente estamos diseñadas de una forma distinta a ellos.
Aquí no se trata de superioridad o de inferioridad, más bien es algo más práctico, más realista y más útil. 
Como muchos sabréis, estoy en contra de todo lo que sea antinatural en el cuerpo, a todo aquello que es prescindible para vivir. Como el maquillaje. Si, lo sé... te hace bonita, te tapa las manchas... etc pero ¿por qué?
Empecé escribiendo esto diciendo que los pensamientos cambian, la forma en percibir el mundo varia, dependiendo la época, el año o el momento ¿Cierto?. Uno no ve lo mismo que cuando tenía cinco o seis años. A medida que la persona va madurando, los horizontes se van abriendo y la manera de pensar va mutando, hasta que se queda estancada en donde uno le parece correcto.
Desde que escribí el último post, sobre el maquillaje, mi manera de verlo cambió un poco. No totalmente, ya que me sigue pareciendo que en esencia es lo mismo, pero cambia la manera en utilizarlo.
¿Por qué se comenzó a maquillar las mujeres? He estado leyendo que era para sentirse más atractiva, más bella. Lucir su feminidad y atraer al macho. Eso antiguamente. Hasta ahora que más o menos se sigue utilizando el mismo perfil. Nos maquillamos para sentirnos hermosas, radiantes, para llamar la atención o para tapar ojeras, imperfecciones del rostro.
Gracias a una maravillosa serie, he conocido una forma diferente de ver el maquillaje, que le he llegado a apreciar más que a la concepción del maquillaje actual.
En la serie decía esto: El maquillaje es la pintura de guerra de la mujer.
¡Oh sabias palabras! En aquellos tiempos cuando la mujer tan sólo servía para parir, para cuidar la casa y amar el marido, estoy segura que la apariencia física  era algo que carecía de valor. Por lo que no nos cuidábamos y tampoco nos arreglábamos. El maquillaje o sentirnos femeninas carecía de importancia. Hasta que nuevamente la mujer comenzó a tener un valor en la sociedad. A sentirse importante y a buscarse un hueco entre el mundo de los hombres. Ahí, es cuando el maquillaje toma valor, toma importancia (por lo menos para mi), una escusa lógica, ingeniosa y sabia decisión.
Supongo (ya que no viví en esa época), que la mujer al comenzar a entrar en el mundo masculino, intentaba ocultar su parte feminidad, parecer más macho y menos dama, para así lograr un puesto y que la trataran como un igual. Y no lo considero mal, pero somos diferentes. 
Realmente biologicamente y psquicamente somos totalmente diferentes a los hombres, vemos las cosas de un color diferente. Y no por eso somos mejores o peores, simplemente que no somos hombres. Somos mujeres, tenemos tetas, vagina y por mucho que nos desagrade tenemos la regla. Somos la madre, somos la matríz de la civilización. 
Sin nosotras no puede haber vida. Bueno, no puede "crecer" vida. 
Por lo que tendríamos que haber lucido nuestras pinturas de guerra con orgullo, contentas, con el pecho bien a fuera y con una gran sonrisa en los labios.
¿Por qué tenemos que querer ser iguales a ellos? Queremos sus mismos derechos y leyes, pero eso no quiere decir que nos tengan que tratar por igual. Por muy macho que una mujer pueda ser, sigue siendo una dama. Por mucha fuerza o pelo que tenga, sigue siendo una fémina. Seguimos siendo Venus, y los hombres siguen siendo Marte.

En conclusión; El maquillaje se puede utilizar con fines estéticos (todos los que estos abarquen), también como método de seducción, y por último y no por ello menos importante, por nuestra identidad como mujeres, nuestras pinturas de combate.

Como mujer y por mis derechos me maquillaré ¿Lo harás tú?