Re- Destinados: Capítulo cinco

¡Capítulo va!
Ojalá pueda seguir escribiendo ésta historia con continuidad, porque si no... me veré en un problema. Como es una mezcla de otras paridas mentales mías es muy complicado saber cuál era la idea principal, pero espero... que se vaya entendiendo poco a poco y que no cause confusión.
Espero que te esté gustando tanto como a mi escribirla...

¡Vamos allá!

Capítulo 1 - Capítulo 2 - Capítulo 3 -  Capítulo 4





Capítulo cinco:

El cuerpo de Anías estaba tirado en el suelo, junto al mío ambos cubiertos de sangre pero sabía que la mayoría era de él. No sentía ningún dolor físico, pero era consciente que mi casi novio no estaba del todo bien. Tenía que actuar, moverme o incluso pedir ayuda pero estaba en estado de shock, intentaba recuperar los minutos atrás pero mi mente solo recordaba neblina y una fuerte luz para luego terminar ahí, tirados uno al lado del otro...

- Alice...- logré escuchar la voz de Anías.- Te … quiero.- su mano me acarició la mejilla para luego caer al suelo encima de un charco de su propia sangre.

Fue en ese instante que recordé todo: Una discusión, un día lluvioso, niebla y unos frenos que no funcionaban. Él intentó protegerme empujándome y recibiendo todo el impacto. Lloré, grité y pedí ayuda hasta que alguien oyó mi lamento.

Estaba en la sala de urgencias del hospital general, me habían quitado la sangre, revisado todo y me preguntaban una y otra vez si quería contactar con alguien. Yo me negaba, una y otra vez. Era adulta, mayor de edad no necesitaba que nadie viniera a por mi, sólo necesitaba saber como estaba Anías.
Me bajé de la camilla hasta descubrir donde estaba él, no me dijeron nada pero comprendí que pronto recibiría una operación de urgencias, no me quisieron dar los datos pero después de lo que me pareció una eternidad me hicieron la pregunta más difícil de mi vida:

- Si tocamos el cerebro posiblemente se salve, pero … 

- ¿Pero?- pregunté casi sin ser consciente de ello.
- Quizás sufra amnesia.

Sus palabras siguientes resonaron por mi cabeza pero no me preocuparon: había sufrido daños en los nervios de los brazos, posiblemente podría perder la movilidad si no se le operaba, pero igualmente si no lo hacían podría morir, así que acepté, dije que le operaran, a pesar de no ser su novia o familiar. En ese instante yo era la única que podía responder por él.

Una hora después llegó el hermano de Anías, al verme intentó acercarse a mi pero su madre había entrado en un ataque de pánico que lo mantuvo alejado de mi. En ese instante sentí como todos los recuerdos de los seis años vividos juntos hubieran aparecido en mi cara, riéndose y despidiéndose de mi: el día que nos conocimos, cuando le confesé mis sentimientos, el día que supe que me quería, las tardes en el bar de Hao grabando vídeos caseros de amor, haciendo pruebas para demostrar si realmente el corazón estaba relacionado con los sentimientos. Muy por encima, recordé la tesis de Anías, como Marcelo y Christofer le ayudaban a demostrar su teoría y como estaba yo, ahí demostrando día a día que el amor si estaba conectado con el corazón...

La operación duró más de cinco horas, pero yo no lo pude ver hasta el día siguiente. Me quedé sentada en la sala de espera, esperando en silencio a que los familiares se fueran y me dejaran hablar con él, al fin cuando pude entrar aquel hombre que yacía en la cama no era el Anías que me enamoré, sus ojos fríos e inexpresivos parecían dos pozos profundos de dolor y recordé que así era antes de que mi luz le tocara...

- ¿Qué hace una niña aquí?- gruñó de malhumor.

- Soy Alice...- dije con voz suave.

- No te conozco.- me cortó, mientras movía la mano para que me fuera.

Triste, me marché de la habitación esperando a que al día siguiente se recordara de mi, pero eso jamás pasó. Parecía que esos seis años vividos juntos se hubieran borrado de su mente, en cambio todos los demás recuerdos seguían fuertemente sujetos en su mente. Adrián intentaba decirme que posiblemente estaba pensando en mi en el momento del accidente, o que sería algo temporal, pero el tiempo pasaba y él seguía sin saber quien era...

A pesar de que él se había olvidado de mi, yo iba cada día a verle, le traía flores, sonreía y le llevaba mi luz, pero su desprecio e indiferencia iban acabando conmigo poco a poco, pronto comprendí que mi amor jamás le llegaría y decidí dejar de ir. Los médicos del hospital me informaron que se lo llevaron a Inglaterra donde recibiría unos cuidados mejores y así afirmando que jamás lo volvería a ver, que ese episodio de mi vida se iba a borrar y con ello todo mi dolor...

Comentarios

  1. Ahora se descubre el pasado. Pobre Alice.
    Que bien contado.
    Un abrazo

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  2. ¡Hola! Yo sí estoy perdida con esta historia ¿habiendo perdido la memoria le hizo daño? ¿Y el video y la denuncia de la policía? Me dejas en ascuas de nuevo xD esperaré la continuación.

    ¡Un abrazo!

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