Re-Destinados: Capítulo cuatro


¡Al fin he podido escribir mi historia!
Sé que está un poco confusa, pero pronto se irá aclarando un poquito más... así que sé paciente ¿vale?

Capítulo 1 - Capítulo 2 - Capítulo 3


Capítulo cuatro: 

Al salir del despacho comprendió que en ese mundo, hacer lo correcto era prácticamente imposible, que nadie en la faz del planeta harían lo posible por cumplir sus deseos realidad y que si seguía comportándose de manera políticamente correcta no lograría nada, así que lo único que podía hacer era ir por las malas, aunque con ello se llevara consigo a más de una persona, después de todo... ellos habían comenzado la guerra y la única damnificada había sido ella.

Cuando llegó a su casa, abrió la caja que escondió bajo de la cama, sacó todos los trastos y encontró una pequeña libreta con los números de teléfono de gente del pasado, sabía que podría acudir al bar y que ahí todo se solucionaría más rápido, pero si debía ser una mala persona no necesitaba tener recuerdos de cuando era una niña dulce, inocente y que creía que el amor podía salvarlo todo. Ella ya no era esa Alice, y no por propia voluntad.

- ¿Diga?- habló una voz masculina, grave y muy familiar. Ella no contesto.- Alice...

- ¿Sigues ejerciendo como abogado?- preguntó sintiendo como un nudo se le hacía en la garganta.

- Por ti, si.

- Te necesito.- fue lo que dijo antes de colgar.

Las reuniones con Marcelo comenzaron siendo bastante incómodas, en el anonimato y lejos de los barrios conocidos. Ninguno de los dos querían que sus seres queridos supieran lo que iban a hacer, después de todo si todo salía como esperaban terminarían involucrando a mucha gente y precisamente no querían que sus seres querido estuvieran entre ese grupo. A decir verdad, ella no quería lastimar a nadie, tan sólo quería borrar una parte de su existencia, de su pasado y fingir que todo eso había sido un bonito y horrible sueño, que ese pasado había dejado de tener sentido cuando cumplió los dieciocho, pero mucho a su pesar, sabía que eso sería más fácil si no hubiera dinero de por medio.

Lo primero que hicieron fue buscar todos los derechos que tenía Alice como miembro involucrado del film, en teoría no podía hacer nada al ser un vídeo permitido y con su aceptación, pero al ser ella menor durante todo ese periodo todo se volvía muy complicado, y aunque sería fácil ir a la policía y quejarse, prefería saber cuales eran sus derechos y sobre todo, necesitaba saber si Marcelo y Christofer tenían una copia.

- La tenemos.- siseó culpable,mientras bebía su café sin poder mirarla.- Quería eliminarla, borrarlo todo... pero pensé que en un futuro podíamos hacer dinero con la idea...

- ¿Con qué idea?- preguntó alzando la voz un poco más de lo necesario.- ¿Usar mi sufrimiento como herramienta para sacar dinero?- acusó mientras lloraba de indignación.

- ¡No eres la única que aparece en esa maldita cinta!- espetó él molesto.

- ¡PERO SOY LA ÚNICA QUE SABE QUE REPRESENTA!

Sus gritos quedaron flotando en el aire, dejando zanjado el tema. Marcelo le escribió en un papel todo lo que necesitaba saber, todo lo que era importante que tuviera presente y por último pago la cuenta y la dejó sola. No quería meterse más en eso, no sabiendo que las intenciones de Alice eran más destructivas de lo que creía... por primera vez en diez años admitió que todos debían haber luchado un poco más por esa relación, porque la Alice que estaba viendo no era la que se había enamorado en el pasado.

Había pedido una cita con los policías que llevaba el caso, con una calma casi fría pidió ver la cinta y a cada segundo que pasaba tan sólo quería salir corriendo, esconderse en un baño y vomitar mientras lloraba. Se maldecía ser tan débil, de ser tan tonta por llorar por un hombre que parecía que quería sacar beneficio de algo que ni él mismo se acordaba... ¿En qué momento su Anías se había vuelto un cabrón?
Los policías esperaron pacientemente a que la cinta acabara, cuando la pantalla se puso en negro y sacaron el cd se sentaron delante de ella e intentaron hurgar un poco más en los orígenes de la cinta, o al menos la idea inicial de crear aquellas entrevistas. Alice no sabía si podría hablar, si podría ser cien por cien honesta porque sus recuerdos estaban teñidos por el dolor, pero comprendió que al menos en ese instante, al menos delante de esos desconocidos que no tenían la culpa de nada, intentaría contar la historia real, sin dolor y simplemente como la contaba la Alice de dieciocho años al final, aunque obviamente esa parte jamás nadie la había visto...

- Todo comenzó cuando ingresaron a mi madre en el hospital...- siseó con lentitud.- yo había cumplido los doce años hacía relativamente poco y me pasaba la mayor parte del tiempo ahí...

Su voz pronto se volvió un eco y los receptores de la historia se vieron envueltos en una neblina de recuerdos que sin ninguna duda terminaría por matarlos a ellos también, por primera vez desde que comenzó ese caso quisieron darlo por cerrado y abandonar algo que no sabían si iba a terminar bien.

Comentarios

  1. Queda algo de intriga, pero lo que se revela del video parece algo perturbador. Por lo menos lo es para Alice. Y creo que logras que el lector esté a su favor.
    Besos.

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    1. ¡He he he!
      No creo que sea algo muy perturbador, pero para Alice es horrible.
      Me alegro que te esté gustando.
      Un besote

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  2. ¡Wow! ¡Wow! Wow! No sé qué decir más que ¡Wow! ¿Qué tiene ese video? Que no nos puedes dejar con la intriga a flor de piel con lo que trata aunque imagino que va a ser algo realmente escabroso con ese final ¡Te ha quedado de lujo!

    ¡Un abrazo!

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    1. ¡Me alegro que no tengas palabras! Ojalá pueda subir un capítulo más pronto que tarde.
      Un abrazote

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